De acuerdo con las primeras versiones, cerca de de 1800 estudiantes se encontraban marchando en completa calma por el sector. Los estudiantes pretendían llegar hasta la universidad Distrital, sede Bosa. No obstante, el caos se desencadenó en el momento en que les lanzaron gases lacrimógenos, impidiendo que los jóvenes siguieran su camino.