El PSOE de Pedro Sánchez ganó las elecciones generales celebradas el domingo, pero necesitará la ayuda de Unidas Podemos y de las fuerzas autonomista para gobernar.
El PSOE vuelve a ser la primera fuerza política e insufla aire a una socialdemocracia muy golpeada en Europa. Casi duplica al segundo partido en escaños. Crece mucho, tanto en votos (6%) como en diputados. Sacó rédito a la censura y a los meses de gobierno; destacó su lado más progresista y eso siempre es valorado por su potencial electorado.