El «Gobierno de Estados Unidos refuerza medidas de bloqueo contra Cuba y el Departamento de Estado anuncia programa para producir Guaidós cubanos.
Los participantes trabajarían en Cuba al servicio de un Gobierno extranjero, con el objetivo de borrar la continuidad de la Revolución, la cual está ya en manos de las nuevas generaciones.
La enajenación imperial llega a un grado tal de paroxismo que el proyecto incluye una organización implementadora con un plan de reclutamiento, el cual busca candidatos que representen la diversidad de género, racial, socioeconómica y geográfica en Cuba.