La paradoja que el miedo genera es la de construir sociedades con individuos aislados, con proyectos de vida centrados en el desarrollo personal, el abandono de los espacios, la resistencia a establecer lazos de solidaridad y hasta la normalización de la violencia. El conflicto armado y el desplazamiento son dos de los factores que más han incidido en que los colombianos vivan con miedo.