Aunque no tenían conocimientos previos en electromedicina, estos jóvenes hacen todo lo posible para aprender y cumplir una promesa: no dejar ni una incubadora fuera de servicio en Venezuela.
En el año 2005, durante el Gobierno de Hugo Chávez, se recibieron las primeras 500 incubadoras como parte del convenio Argentina-Venezuela. De esa manera, se adquirieron entre el 70 y 80 % de esos aparatos en el país.
Según explica Carvalho, la empresa encargada de facilitar los repuestos y brindar el servicio especializado dejó de hacerlo a comienzos del Gobierno de Mauricio Macri –quien califica a Maduro como «dictador»–, debido a supuestas deudas, a pesar de que Venezuela había pagado por anticipado.
La realidad era preocupante: entre 600 y 700 incubadoras dañadas, en medio de una país sancionado y cuyo sistema de salud pública infantil era cuestionado por los medios de comunicación. «¿Qué hacemos?, ¿nos sentamos a llorar?, ¿compramos incubadoras nuevas?», se preguntaba la directora del Cendit.